La Tía Piojo: una gata, una cuidadora de colonias y una red de personas que decidió ayudar
Hay historias que demuestran que proteger a los animales también es proteger a las personas que llevan años cuidándolos.
Así conocimos a Isabel, una mujer en situación de vulnerabilidad que dedica buena parte de su vida a una colonia felina de Fuencarral. Alimenta a los gatos, controla su estado de salud y busca ayuda cuando alguno la necesita. Es una responsabilidad que asumió hace muchos años y de la que nunca ha querido desprenderse.
Cuando apareció una gata con un gran tumor en la zona vaginal, Isabel no pudo dejarla en la calle. La recogió y la llevó a su casa, aunque sabía que no podría afrontar el coste de una cirugía.

Fue Marta, su trabajadora social y gran amante de los animales, quien comenzó a buscar recursos. Aunque no existen ayudas públicas para este tipo de situaciones, no se rindió hasta encontrar una solución.
Así llegó La Tía Piojo a Fundación Mascoteros.

Realizamos una analítica completa, radiografías torácicas, test de leucemia, inmunodeficiencia y filaria y, una vez comprobado que podía ser intervenida, extirpamos el tumor, la esterilizamos e implantamos un microchip.


Pero nuestra ayuda no terminó cuando La Tía Piojo salió del quirófano.
Además de toda la atención veterinaria y del tratamiento necesario para su recuperación, quisimos apoyar también la labor diaria de Isabel con una donación de 72 kg de alimento para los gatos de la colonia que cuida desde hace años.


Porque sabemos que ayudar a una persona comprometida con los animales es ayudar a muchos más.
💙 Ayuda prestada
🩺 Atención veterinaria completa (cirugía, esterilización, pruebas diagnósticas, microchip, medicación y tratamiento postoperatorio): 267,57 €
🐱 Donación de 72 kg de alimento para las colonias felinas: 173,45 €
💙 Total ayuda Fundación Mascoteros:
441,02 €
Muchas veces pensamos que salvar una vida depende de una sola persona.
La historia de La Tía Piojo demuestra justo lo contrario.
Porque cuando una cuidadora de colonias, una trabajadora social, un equipo veterinario y cientos de personas que apoyan a Fundación Mascoteros trabajan juntas, una gata que parecía no tener opciones puede volver a tener una oportunidad.
Gracias por hacerlo posible.
